Las familias de Brisas de San Francisco en San Salvador recibieron obras de mitigación tras la reconstrucción de 550 metros de bóveda, finalizando décadas de riesgo por colapsos estructurales.
Las familias de la residencial Brisas de San Francisco, en San Salvador Centro, finalmente pueden respirar con tranquilidad. Después de décadas marcadas por problemas estructurales y episodios de colapso en la bóveda principal, las autoridades entregaron oficialmente las obras de mitigación y reconstrucción que devuelven la seguridad a esta comunidad. Una problemática histórica que amenazó durante años la vida y el patrimonio de cientos de familias salvadoreñas ha llegado a su fin.
El proyecto ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas consistió en la reconstrucción de 550 metros de bóveda, con mejoras técnicas significativas para aumentar la capacidad hidráulica y evitar futuros colapsos. La nueva estructura cuenta con 12 metros de ancho y 10.5 metros de alto, ampliando casi cuatro veces la capacidad hidráulica original e incluyendo nuevos sistemas de aguas negras.
Las obras complementarias abarcaron la reparación de espacios comunes como la cancha deportiva y juegos infantiles, así como mejoras en viviendas que presentaban daños en techos, tapiales y filtraciones. También se ejecutaron labores de iluminación en toda la zona intervenida, transformando completamente el rostro de esta comunidad.
La historia de vulnerabilidad en Brisas de San Francisco se remonta a varios años atrás. El primer colapso de la bóveda se registró en 2014, y aunque en ese momento llegaron autoridades que anunciaron inspecciones y reparaciones, la situación permaneció sin cambios. La residencial había sido declarada inhabitable en 2022 luego de que intensas lluvias provocaran la apertura de cinco cárcavas sobre la estructura.
Como señaló el ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez, en 2017 llegó el exministro del MOP para decirle a las familias que iba a solucionar el problema, pero “solo llegaron a mentirles”. La ministra de Vivienda, Michelle Sol, afirmó que el proyecto representa una respuesta a una problemática que permaneció sin solución durante años.
La obra se construyó con una inversión de 3.1 millones de dólares y beneficiará a miles de familias de la residencial y las que habitan en sus inmediaciones. Los trabajos se ejecutaron durante varios meses, incluso en temporada de invierno cuando las lluvias obligaban a suspender labores por el crecimiento del caudal, mientras el Gobierno brindó apoyo temporal a las familias.
“Hoy podemos decir que Brisas de San Francisco es un lugar mucho más seguro”, declaró el ministro del MOP. Con la finalización de la obra, las familias cuentan con una infraestructura renovada y medidas para reducir los riesgos asociados a la temporada de lluvias, brindando mayor seguridad y mejores condiciones de vida.
Esta entrega marca un hito importante en la política de mitigación de riesgos del país, demostrando el compromiso gubernamental con la resolución de problemáticas históricas que afectaban la calidad de vida de las comunidades salvadoreñas. Las familias de Brisas de San Francisco pueden ahora mirar hacia el futuro con la certeza de vivir en un entorno seguro y digno.