El nuevo Estadio Nacional supera el 60% de avance en obra gris. Con diseño sostenible, captación de agua lluvia y conectividad 5G para 50,000 localidades, será el recinto deportivo más moderno de Centroamérica.
La obra, impulsada con apoyo de China, ya luce su característica “coraza” exterior y avanza en tecnología de punta: fibra óptica de alta capacidad, sistema de captación de agua lluvia y ventilación natural integrada en su diseño arquitectónico.
El nuevo Estadio Nacional de El Salvador avanza a paso firme y se consolida como uno de los proyectos de infraestructura deportiva más ambiciosos y modernos de toda Centroamérica. Con más del 60 % de avance en obra gris, la construcción ha entrado en una fase crítica que combina innovación tecnológica, diseño sostenible y conectividad de última generación.
Uno de los elementos más llamativos de la obra es la instalación de su emblemática “coraza” exterior, una estructura que ya alcanza cerca del 40 % de montaje. Su diseño, inspirado en una gota de agua y una vela al viento, no es meramente estético: está concebido para optimizar la ventilación natural del recinto y reducir significativamente el consumo energético, adaptándose a las condiciones climáticas tropicales del país.
“La obra se convertirá en un referente de arquitectura pública y desarrollo urbano para América Latina.” — Zhang Yanhui, Embajador de China en El Salvador
El proyecto incorpora un robusto sistema de cisternas para la captación de agua lluvia, las cuales serán destinadas al mantenimiento del césped híbrido y distintos servicios internos del complejo. Esta decisión refuerza la autosuficiencia del estadio y reduce la presión sobre la red pública de abastecimiento, un factor clave en un país con una estación seca cada vez más prolongada.
En paralelo a los trabajos estructurales, el recinto también avanza en la instalación de fibra óptica de alta capacidad. La infraestructura digital garantizará cobertura 5G total en las 50,000 localidades del estadio, posicionando al recinto como uno de los más conectados de la región y ofreciendo una experiencia tecnológica sin precedentes para los aficionados al fútbol y otros eventos masivos.
El estadio es fruto de la cooperación entre El Salvador y la República Popular China. El embajador Zhang Yanhui confirmó que la entrega del recinto está prevista para inicios de 2027 y que el cronograma de construcción se mantiene dentro de los plazos establecidos. La obra, señaló, tiene vocación de convertirse en un referente de arquitectura pública y desarrollo urbano no solo para el país, sino para toda América Latina.